Alien, el octavo pasajero

Alien es una película que sigue el esquema clásico de las películas de terror: un bicho que empieza cargándose a los seres humanos desprevenidos, y luego, ya en luchas épicas, a aquellos que salen bien armados en su búsqueda. La fórmula es veterana, universal, y en el fondo poco importa que el monstruo sea Drácula, el Anticristo de La Profecía o el tiburón blanco de Steven Spielberg. O el alien de Ridley Scott.



    Alien podría haberse quedado en una película de corte clásico, bien hecha, con sus sustos morrocotudos y su heroína victoriosa que fue un hito feminista del momento. Y sus ordenadores de antigualla, claro, que siempre son de mucho reír en las películas de hace años, incapaces de anticipar la era de internet y del desarrollo digital. Pero Alien, de algún modo, trascendió. Se convirtió en una franquicia, en una referencia. En un meme que recorre la cultura popular y las barras de los bares.

    Al éxito de la película contribuyó, sin duda, el diseño anatómico del bicho, desde su fase larvaria -pegado al casco de John Hurt- hasta convertirse en el primo de Zumosol con más mala hostia de los contornos estelares (y por el medio, claro, su "nacimiento a la vida" atravesando la barriga del pobre infortunado a falta de otros conductos más apropiados). Pero hay algo más en Alien que el diseño o el guión. Es su... atmósfera. Malsana, irrespirable. La presencia del Mal, y eso que uno descree de tales doctrinas maniqueístas. Pero en la oscuridad de los cines, o de los salones, uno se abandona a cualquier filosofía que quieran proponerle, y se finge crédulo, y abierto a nuevas visiones, y en algunos momentos de Alien llego a sentir ese escalofrío teológico, ese aliento apestoso en el cogote. El Mal. Algo que sólo he sentido en contadas ocasiones: en El exorcista, en La semilla del diablo, en El resplandor. Aunque aquí, en Alien, el Mal no sea un ente fantasmagórico, ni etéreo, sino salgo puramente biológico, tangible, y quizá por eso más terrorífico. Una máquina perfecta de caza y supervivencia que estaba esperando su oportunidad en aquel planeta perdido...



No hay comentarios:

Publicar un comentario

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com