Ed Wood

Somos legión, los que escribimos sabiendo que lo nuestro sólo es un pasatiempo para soportar la soledad, o un fingimiento de la sensibilidad, para presumir ante las mujeres.
           Este blog, por ejemplo, nació como un remedio para hablar conmigo mismo sobre cine, ya que nadie más, salvo dos habas contadas, veía las mismas películas en este rincón perdido de Invernalia, a mil años-luz de cualquier tertulia en un café. Y ya puestos, por qué no, he aprovechado la diletancia para darme pisto ante algunas mujeres hermosas, sin que hasta ahora, ay, mi cinefilia haya calado en sus corazones. Quizá porque escribo sobre las actrices bellísimas que conozco, o sobre los pornógrafos extraviados que me visitan, y no toco los argumentos que las féminas realmente solicitan: los hijos secretos que uno ha ido dejando por ahí, o los encuentros sadomasoquistas que he mantenido en mi precioso loft de Manhattan. No es el alma femenina, precisamente, uno de mis fuertes. Pero tienen que reconocer, para ser justos, que el alma femenina no es el fuerte de casi nadie, tan delicada y enrevesada como una flor de mil pétalos laberínticos.




          Escribo esta confesión porque acabo de ver Ed Wood, la obra maestra de Tim Burton. Y Edwar D. Wood Jr., para los artistas fracasados, es un referente que siempre está en nuestro recuerdo. Y retratado en póster, para no olvidarlo. El pobre, que no parecía darse cuenta de su tontuna, y cabalgaba sonriente hacia la burla y el desastre, fue elegido tras su muerte el peor director de la historia, aunque nadie haya explicado quién coño lo eligió, y qué baremos utilizaron para la votación. No creo que las películas de Ed Wood sean peores que algunas tropelías que he reseñado en este mismo blog. Y no voy a mencionar otra vez  los nombres daneses, ni los apellidos iraníes. Sea como sea, ningún chiquilicuatre está libre de ser señalado con el dedo. Y eso, aunque uno mismo se declare amateur y provinciano, siempre duele en el alma. Todas las mañanas, al encender el ordenador, temo que aparezca en mi escritorio un mensaje anunciando que mi blog ha sido elegido el peor de los que ensucia la Red en castellano. Vacío de experiencias, torpe en la redacción, rijoso en sus intenciones. De un mal gusto lamentable, en las ilustraciones. Monotemático, en su adoración por las rubias anglosajonas de pechos ninfulares. Un blog prescindible, en definitiva. El plan 9 del espacio exterior, en el universo blogger. Chatarra ciberespacial que confunde a los navegantes de foros más circunspectos, donde la cinefilia es una virtud que se escribe con altas palabras, y circunloquios de postín. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com