Intocable

   
Viendo Intocable, la película del tetrapléjico ricachón y su cuidador afrofrancés, tengo la impresión de que sus creadores me están enredando con trucos facilones y no muy bien ejecutados. Noto que en alguna escena se asoman lágrimas muy falsas al abismo de mis ojos, sin llegar a caerse. Que hipidos en falsete ascienden por la tráquea como alpinistas aficionados, que finalmente resbalan y se despeñan hacia el estómago. Intocable está a punto de exprimirme sentimientos que  me niego a entregar con tanta facilidad. Primero porque soy muy vergonzoso, y muy perro, y segundo porque los noto fabricados en talleres ilegales de mi cerebro, con el logotipo cosido del revés, y la tela deshilachándose en los bajos, todo confeccionado a excesiva y sospechosa velocidad.



Hay una escena en la que Philippe, el tetrapléjico podrido a millones, visita una exclusiva galería de arte y queda extasiado ante un lienzo en blanco apenas manchado por unos goterones rojos que parecen sangre derramada. Driss, su cuidador, que es un hombre tan poco cultivado como quien esto escribe, le pregunta desconcertado por su abstracción. Philippe le responderá que el cuadro le transmite una placidez inusual, una especie de suspensión temporal de los sentidos, el olvido transitorio de su amarga postración. Algo así es lo que yo siento cuando esta actriz llamada Audrey Fleurot, que interpreta a la secretaria personal de Phillippe, aparece en pantalla sonriendo y meneando las caderas. Hay un paralelismo evidente entre ambas obras de arte. La misma beatitud que alcanza su patrón cuando admira el lienzo, es la que yo disfruto cuando contemplo la piel de Audrey, también blanquísima, también moteada de puntitos rojos que son sus pecas, como chispas desprendidas del cabello fueguino que allí arraigan. Un campo de trigo poblado de amapolas diminutas. Me excitan mucho, las pelirrojas. Me sacan la poesía más cursilona y execrable del repertorio. Esa combinación hipnótica de blanco y fuego me confunde las palabras, y me enreda las rimas asonantes. Igual que le sucedía al personaje de American Beauty, a veces no puedo soportar tanta belleza. Tanto me alteran las pelirrojas, tan profundo es el amor que ellas me inspiran, que me duele mirarlas. Aunque las deseo, prefiero que no salgan en las películas, que no coincidan conmigo en la parada del autobús. Son como diosas prohibidas. Como tentaciones ideadas por el demonio. Ellas sí, intocables, y no la película.


6 comentarios:

  1. Ahueona'o caliente. Cómo te pones a hablar de la pelirroja que te calienta en vez de admirar la belleza de esta historia? Eres un real papanatas. Lo que si destaco es que reconoces tu ignorancia y "gilipollez" al decir que Driss "es un hombre tan poco cultivado como quien esto escribe".... Absolutamente de acuerdo ;)

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  2. Querida Trinity (espero que tan bella como la Trinity de "Matrix"): éste, aunque lo parezca, no es un blog sobre cine, sino de las ocurrencias me ven llegando cuando veo películas. Es un diario personal que toma el cine como excusa. Para sentenciar si una película es buena o mala, recomendable o no, ya están los críticos de la prensa seria y de las radios respetables. Ellos saben mucho más que yo, y a ellos me confío, "El club de los cinéfilos muertos" sólo es un vómito, apenas literaturizado, de mis impresiones.

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  3. Gracias, de todos modos, por tu comentario, querida Trinity. Sólo que te pases por aquí ya es un orgullo, y una satisfacción. En la isla de Robinson Crusoe todos los Viernes son bienvenidos, o bienvenidas.

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  4. Alvaro, me ha conmovido tu sinceridad y humildad... Entiendo lo que es desahogar ciertos sentimientos a través de la palabra escrita y en un blog... yo tambien tengo uno. Lamento no haber entendido desde el principio tu intención. Me disculpo por mi vocabulario... Lo que pasa es que me chocó un poco leer la forma en que una crítica de una película que a mi personalmente me pareció maravillosa, se tornara en algo un poco burdo al centrar la atención en uno de los personajes menos trascendente de dicha película.... Bueno, es cuestión de opinión y de gustos :)

    Un saludo desde Chile

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  5. Hay dos películas que busqué pero que no aparecen en tus entradas y que puedo recomendarte... si te gusta el género y si aceptas una sugerencia :) Una de ellas es Shutter Island (La Isla Siniestra, thriller psicológico) e "Inception" (El Origen, ciencia ficción) Las dos son protagonizadas por un actor del cual no soy fanática pero que en estas dos películas actúa bastante bien: Leonardo Di Caprio.

    Estoy paseándome más por tus entradas... bien interesantes algunas jejejeje

    PD: No me parezco a Trinity de Matrix, porque soy rubia y tengo unos kilos más que ella :P

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    Respuestas
    1. Vistas están, pero antes de que este blog emitiera sus primeros balbuceos. Shutter Island llegará tarde o temprano, porque ahora mismico acabo de iniciar un ciclo Martin Scorsese, y la tengo muy olvidada. Muy liosa, recuerdo. Origen es un peliculón que sólo las mentes más inteligentes del planeta hemos entendido (ja, ja) Los que dicen que es mala es porque no se han enterado del planteamiento.
      Gracias por las recomendaciones, en todo caso, y por darte un paseo por el vecindario, desde tan lejos...

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